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martes, 4 de enero de 2011

LIDERATO, CONOCIMIENTOS Y CREDIBILIDAD DEL ENTRENADOR (Por Víctor "Vitito" Ojeda )

ACADEMIA DE BALONCESTO DE LAS AMERICAS

LIDERATO, CONOCIMIENTOS Y CREDIBILIDAD DEL ENTRENADOR

“La fortaleza de cualquier organización es el resultado directo de sus lideres.  Un líder débil, una organización débil.  Un líder fuerte es igual a una organización fuerte”
Lorenzo D. Márquez

La transformación de un grupo de individuos en un equipo unido, no ocurre automáticamente.  Esto requiere destrezas de liderato para convencer a los individuos para que cambien su visión al concepto de equipo.

Hay que establecer que en la actualidad “el liderato es absolutamente critico en nuestra sociedad” Nosotros tenemos mucho entrenadores pero muy poco lideres.  Lo que necesitamos son mas lideres en todos los niveles y que entiendan la importancia de la disciplina, compromiso, lealtad, respeto, trabajar fuerte y el juego en equipo. 

Los entrenadores ganadores son líderes, que comunican su visión de tal manera que otras la sigan y sean parte de esta para convertirla en realidad.  Estos entrenadores han creado una cultura de grupo donde los jugadores creen y les ofrecen la ayuda a los equipos para que sean exitosos tanto individual y colectivamente. 

Antes que analicemos las características de un entrenador efectivo, es esencial que nosotros comencemos clarifiquemos la realidad de la profesión del entrenador.  Es una línea de trabajo que es demandante y difícil, que provee muy poco o ninguna seguridad de trabajo.  Los entrenadores deben entender.  La persona que considera la profesión de entrenador debe preguntarse.  ¿Por qué yo deseo ser entrenador?

Consejos para Entrenadores Jóvenes. 

Primero y más aún el entrenador debe tener y sentir pasión por el juego y respeto por sus jugadores.  Segundo el entrenador debe aprender la profesión de la forma más correcta.  Esto quiere decir, aprender a enseñar, como preparar y como competir.  Es importante encontrar mentores que asistan en esas áreas.  Tercero, los entrenadores deben siempre preguntar.  Nunca estés satisfecho con sus preguntas, deben asistir a clínica, cursos, seminarios. 

Entrenadores de muchas experiencias, recomiendan a los entrenadores jóvenes que sean pacientes y leales.  No deben tener prisa en ser jefe de entrenadores demasiado pronto. 

Características de un efectivo entrenador:

Los grandes entrenadores identifican las oportunidades para el éxito la fortaleza para sus jugadores.  Los entrenadores vienen en todos los tamaños y formas, pero nosotros creemos que los entrenadores efectivos deben tener las siguientes características en común. 

Ser Confiable:

La integridad subraya todas las cosas que hacen en la profesión de entrenador.  Es la base, de cómo tu actúas como ser humano, como entrenador y miembro de la sociedad.  Esto construye confianza entre tus jugadores.  Un lapso de integridad puede destruir la unidad del equipo. 

Se Apasionado:

Nada puede tomar espacio en la vida de un entrenador como la pasión.

Cuando los líderes son apasionados, estos generan entusiasmo.  El entusiasmo en es el comienzo del éxito de cualquier entrenador.  Un equipo nunca puede alcanzar su máximo potencial sin pasión y sin entusiasmo. 

Ser conocedor y competente. 

Los entrenadores deben ser estudiantes del juego y aprender todas las cosas acerca de su trabajo para hacerlo correctamente.  Estos incluyen el entender las leyes de aprendizaje, la clave para desarrollar equipos, el poder del pensamiento positivo y la importancia de ser técnica y tácticamente eficiente.  .  Los jugadores buscan a sus entrenadores para preguntas y soluciones, los entrenadores exitosos producen resultados positivos. 

Ser constructor de equipos:

Un líder efectivo crea una cultura de trabajo que promueve a jugar en equipo y responsabilidad colectiva.  “Cuando tu vienes a la practica, tu cesas de existir como individuo.  Tú eres parte de tu equipo. 

Se comunicador.

La habilidad para comunicarte es una destreza más importante que todo entrenador debe poseer, y esta consiste de muchas maneras: hablando, oyendo, leyendo y escribiendo.  Nunca menosprecies el poder de la comunicación.  Tú puedes poseer grandes conocimientos sobre aspectos técnicos sobre baloncesto, pero si no puedes comunicarte efectivamente con tus jugadores y entrenadores tu entendimiento del juego tiene un valor limitado.  No olvides que la comunicación no es lo que tu dices y si lo mucho que tus jugadores oyen lo que tu dices.  Debes esta seguro que tu equipo comprende la intención de tu mensaje. 

El mensaje no verbal es un componente de comunicación esencial en el proceso de dirigir en el baloncesto.  Los entrenadores deben estar consiente de la comunicación no-verbal como es la expresión facial, contacto con la vista, gestos y postura.  Muchas veces los jugadores no se sienten cómodos hablando abiertamente con su entrenador.  Estos escogen sus palabras cuidadosamente y no expresan su verdadero sentir.  Los entrenadores deben observar a sus jugadores cuidadosamente y aprender a leer su mensaje corporal. 

Se maestro y motivador:

Los mejores entrenadores son maestro y motivadores excepcionales.  Ellos definen, modelo, forman y refuerzan el juego de equipo todos los días.  Siempre están preocupados por sus jugadores y sus problemas personales, ya que estos repercutan en el juego de equipo. 

Se tú:

El éxito del entrenador depende de su actitud, compromiso y conocimientos.  Ser entrenador de baloncesto conlleva una gran responsabilidad.  Se tú, establece tus metas y propia filosofía.  Nunca serás un buen entrenador si tu acción se canaliza solamente en ser un fanático del juego y manifiesta trabajo diario en una cancha.  No creas que lo sabes todo, en el baloncesto nadie tiene la verdad.  Frecuenta a cursos, clínicas, lee, no imites a nadie y prepárate para triunfar.

Por Víctor "Vitito" Ojeda

lunes, 22 de noviembre de 2010

Esfuerzo vs Resulatado

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”.

De seguro Gandhi, nuca jugo básquetbol, ni menos fue entrenador. Nosotros reconocemos que nuestra recompensa se encuentra en la compleja combinación de esfuerzo y resultado. De esa combinación surge la pregunta ¿Qué es más importante? El esfuerzo, trabajo, proceso (o como lo queramos llamar) vs  el resultado, el ganar, el lugar, la medalla. Gran discusión que tendrá muchos puntos de vistas, todos con argumentos validos que nos pueden ayudar a tomar  nuestras propias posturas.
 En ese sentido creo que se deben conjugar de buena forma ambos, el esfuerzo y resultado,  lo detallo:
Entenderemos esfuerzo como sinónimo de: proceso, trabajo, proyecto.
Victoria sin esfuerzo: Se puede dar? Si.  El  esfuerzo no asegura un resultado por sí solo, no se puede ganar solo con las ganas. En el deporte son muchos los factores que influyen en el resultado final y uno de esos es el esfuerzo.  Cuenta una anécdota que un día León Najnudel le dijo a un entrenador: “ Entrena por dos años a la selección de Bolivia (con todo respeto a Bolivia, perfectamente podría haber sido la Chilena) y cuando estés listo me avisas, junto a cinco negritos del Bronx y jugamos”.
En la mirada más profunda creo que logra resultado por esta vía  es pasajero, y en definitiva no asegura futuro, solo alegra el presente.
Se gana: Me alegro, festejo. En el deporte profesional gano más dinero. Pero se termina y no queda nada, ejemplos:
·         Campeón en mini y mis jugadores no pueden jugar en infantil, en una selección o simplemente dejan el deporte.
·         Gano un torneo con más refuerzos que jugadores propios: Los jugadores del club pierden una posibilidad de una mayor experiencia deportiva, se crea una imagen falsa de buen trabajo, se fomenta el desapego por el club y camiseta, se desvaloriza en trabajo técnico de todo un año.
·         Campeones profesionales, gastando lo que no tengo. Reviento un club y una liga.



Esfuerzo sin Victoria:
Esto es en mi opinión, algo difícil de sostener en el tiempo. El trabajo realizado debe entregar los frutos esperado y proyectados en los tiempos que se fijaron. De lo contrario es signo de un trabajo que no se realiza  con la calidad esperada. Que desmotivara a jugadores e institución. Se debe trabajar para avanzar, para progresar. El estancarse es retroceso y trabajar para retroceder, entrenar para jugar mal. Sería muy difícil de explicar.
Algunos ejemplos:
·         Entrenar y entrenar de mala forma un fundamento individual, solo podre conseguir ser bueno, para jugar mal.
·         Justificar todo, permitir todos, no corregir. Solo será una forma de amparar malos hábitos. (técnicos y de desarrollo personal)
·         Entrenar, trabajar, esforzase y no avanzar frente a los que están sobre mi equipo, no acortar diferencias, ni menos ganar en respeto deportivo. Las mejorías y avances, le da respaldo y credibilidad al trabajo.
·         En el deporte profesional, el no cumplir objetivos determinados dentro del programa de trabajo. Sin importa cuáles sean, cada club los determinara en relación a su proyecto.

Esfuerzo y Victoria:
Esta es la combinación a la que todos aspiramos, que la suma del trabajo planificado, bien ejecutado y evaluado se transforme en Victoria.  Creo que la victoria no es siempre sinónimo de un lugar, medalla, torneo. La victoria será determinada por los objetivos de cada equipo. Estos podrían ser:
  • Mejorar posiciones respecto a torneos pasados
  • Proyectar jugadores
  • Consolidar una institución
  • Acortar diferencias en relación a los rivales
  • Clasificar
  • Ser campeones

  • Lograr determinados avances técnicos y de mejora de actitudes , hábitos de trabajo.

Conclusiones:
  • Ganar por ganar, no deja nada y puede ser simplemente un buen accidente.
  • Solo con el esfuerzo y las ganas no se  mejora, ni se logran resultados.
  • La combinación de ambos es lo que buscamos, pero es sin dudas el camino más difícil. Este camino requiere:
Ø  Un proyecto de desarrollo deportivo (Visión)
Ø  Competencias profesionales adecuadas a las exigencia
Ø  Trabajo de calidad y permanente
Ø  Una estructura que sostenga el proyecto
Ø  Gran calidad en: la planificación, ejecución y evaluación
Ø  Evaluación constante de los objetivos planteados

No es simple, ni fácil.  Pero sin dudas es una camino que nos permitirá, siendo consecuentes, preparados y trabajadores. Acercarnos más firmemente al éxito

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”.

lunes, 15 de noviembre de 2010

“La mayor parte del malas actitudes son consecuencia del egoísmo” Artículo publicado en la academia de baloncesto FIBAAMERICAS

“La mayor parte del  malas actitudes son consecuencia del  egoísmo”

Comienzo  en este pequeño  artículo  preguntando ¿Quien  es más importante  en  un equipo  de baloncesto?  Posiblemente no  hay  muchas  personas que no  conozcan  quien  es importante en  equipo. Unos dirán  la estrella del  equipo, otro dirá el  jugador más alto, otros pueden pensar que es el  entrenador  o  que todos son  importantes.   Cabe la posibilidad que todos estén  correctos, pero  ¿Quién  lo sabe? Lo  cierto  es que hoy  día  podemos  decir que la mayoría de nosotros  pensamos que los mas importante es el  dinero y no  hay  segundas alternativas. 

La realidad es que cuando  no  hay  concepto  de equipo  y  no  se tiene una visión y metas claras  que seguir en  un   equipo, te sorprenderás de cuantas personas trabajan  y juegan  juntas   que son  parte  de un equipo  pero  que no  saben  con claridad  por que lo  hacen  y no saben  hacia donde se dirigen.

Son muchas las ocasiones también   que los jugadores como  los entrenadores se sienten solos. Máxime cuando  el  líder o  sea el  entrenador  entiende que lo sabe todo   y que él es mas importante  de las partes y  mas importantes que su  compañeros  entrenadores. Para evitar eso,   debemos preguntarnos  y evaluar nuestras  características personales que han  evitado que tú recibas   el  beneficio  y reconocimiento  de la labor que por años los jugadores y  entrenadores vienen  aportando.

La realidad  universal  es que a todos  nos gusta que se nos reconozca  aquellas cosas que logramos hacer,  donde ponemos toda nuestra voluntad, conocimiento   y  esfuerzo.  Por otro  lado  somos nosotros mismo  que no  reconocemos lo  que  otros hacen, pero  sí  nos agrada que nos reconozcan nuestra labor. Todo se manifiesta en  perder y  ganar, si  ganas eres bueno, si  pierdes  eres mal  entrenador o jugador.       
 
Cuando  se trata de trabajo  en  equipo  creo   que el  halago , reconocimiento mas grandioso  que usted  como  entrenador y  jugador  puede recibir    es la confianza  de sus compañeros  de equipo. Pero  mas que nada es importante  que  tu como  entrenador reconozca que    tu  labor no  finaliza  cuando  termina un torneo, un juego, una práctica  o una clínica, no olvides que mañana es otro día que comienza una nueva acción.  .

Muchas veces se da por entendido que  el  reconocimiento que  ganases en  diferentes niveles o torneos, y  el  tiempo  que llevas trabajando   se arregla todo  con  dinero. Esta actitud  evita  que te prepares para  lograr mayor relación personal  y adquirir nuevos conocimiento  para  proteger tu  profesión   de jugador y  entrenador.     

Es importante cuando  estás en  un equipo debes  conocer   que piensen de ti  las personas  con  quien  vas a trabajar. Posiblemente  tú  tampoco te has preguntado  que tú  piensas de tus  compañeros.  Razones hay  muchas  para  no  conocer lo  que te rodea  y conocer nuevos enfoques  técnicos de avanzada. El  mucho  trabajo, tu  egoísmo, poca sociabilidad, tu  carácter, falta de comunicación, falta de preparación por estar envuelto  en  tu mundo.  .  

Erróneamente  , algunos entrenadores y  jugadores  inclusive administradores del  deporte  creen  que ya no  tienen  que crecer y aprender  mas . Estos le pasa a una gran mayoría de personas en  diferentes campos de trabajo    Lo  cierto  es que tanto los entrenadores y  jugadores efectivos no  pueden  pensar de esa  manera. El  entrenador que deje de crecer  y aprender  es el  día que pierde su  potencial  personal  y  el  potencial  del  equipo  que dirige.

Nadie  puede  acercarse  y lograr su  potencial  o conocimientos  sin pagar el  precio  de alguna manera    para llegar  a ser exitoso. Si  desea transformar   tu  profesión  de entrenador  y  jugador usted tiene  que  obtener mayor educación  , experiencia de trabajo  o  ambas.  Hay   entrenadores que están  dispuestos  a pagar el  precio   del  éxito y otros no.   Nadie pude obligar a un jugador  o al  entrenador  de un equipo  a tener deseos  de  ganar,  cada miembro   decide  en  su propio  corazón  y orgullo si  la meta es digna  del  precio  que se debe  pagar. 

Sin embargo  , todos  deberían  saber  el  precio  que deben  pagar  para obtener  éxito  en  el  equipo. No  pude haber éxito  sin  sacrifico. El  que sacrifica poco, lograra poco, quien  sacrifica mucho  lograra mucho. Naturalmente si  deseas  triunfar y  ser exitoso  como  entrenador y jugador tienes  que sacrifícate. El  éxito  está en tus manos. 


martes, 9 de noviembre de 2010

“EL BASQUET”

El básquetbol me enseñó a soñar
con un Campeonato Provincial,
con una Liga Nacional.
Me enseñó a llorar
con un simple marrado sobre el final,
con ese partido que no pude jugar.
Me enseñó a creer
más que nunca en ustedes,
me enseñó a festejar
cuando cortamos esas redes...
El básquet me enseñó a ayudar
al amigo que se lesiona.
Me enseñó a valorar
cada tiro en una zona.
Me enseñó a tirarme
por esa pelota perdida.
Me enseñó a levantarme
tras esa lesión seguida...
El básquet me enseñó la sensación
de aquella volcada,
a pasar el balón
y levantar la mirada.
Me enseñó a dedicar
aquel triple limpio.
Me enseñó a encarar
y respetar mis instintos...
El básquet me dio amigos,
me regaló un mundo.
Me formó un camino,
me hizo valorar cada segundo (dentro y fuera de la cancha).
Me enseñó el aguante
de los amigos en las malas
y me dio las felicitaciones
por los huevos y las ganas...
El básquet me enseñó a perder
y a tener revancha.
Me enseñó que todo se puede,
aunque queden 7 milésimas en cancha.
Me enseñó a cuidar
la pelota como a una mina.
Me enseñó a confiar
y ver cómo la amistad y el coraje se combinan.
Me enseñó a saltar
más allá del tablero.
Me hizo pensar
y a luchar por lo que quiero...

El básquet me enseñó que en la cancha
nadie se suplanta, todos se complementan.
Me enseñó que vale el esfuerzo
y los presentes se ausentan...

El básquet me enseñó a dormir
en el banco por un tiro mal.
Y me dio las fuerzas para ganar sobre el final...
El básquet me enseñó a valorar
cada vez que entro.
Y a sufrir más que ellos
si en un partido me ausento.
Me enseñó a entregar
todo en un partido
con la mente helada
y el corazón encendido.
Me enseñó a sacrificarme
a darle confianza a los demás.
Me enseñó a agradecer
cada asistencia que me dan...
El básquet me enseñó la satisfacción
de sangrar la camiseta.
A matarme en defensa
y soñar en una pirueta.
Me enseñó a quererlo
porque es parte de mí.

Yo vivo el básquet
porque el básquet me enseñó a vivir...

MACADÚ

Me llamo Bob Macadú Rivas. No es culpa mía. Es culpa de mi padre, en primer término, y de Los Ángeles Lakers, en segundo, por su campaña de 1985 cuando le ganaron el título de la NBA a los Boston Celtics. Hice lo humanamente posible para que el peso de semejante mote no me hundiera. No hubo caso. Crecí acomplejado, vilipendiado y odiando a muerte el baloncesto. No sé qué habría sido de mí sin la ambrosía que significó para mi vida el descubrimiento de la música clásica. Fue ella la que me curó el alma, la que me dio una razón para seguir luchando, la que trajo a mi vera a Vera, mi musa y esposa. Al cabo de los años Vera me dio un hijo, el pequeño Rimski Korsakov Rivas. Rimski, por esas paradojas de la vida, odia la música clásica y adora el baloncesto.

Ella

Yo la miraba de reojo. Los jugadores de azul arrasaban a los de blanco. Pero ella no dejaba de sonreír y de aferrarse a la blanca bufanda. Cada canasta errada de los suyos era una mueca en ese rostro de querubín. Yo miraba con cierta angustia la cancha, pero al girar la cabeza, allí estaba ella, ninfa de sueños de belleza. Los azules eran superiores en todas las facetas del juego y el partido cabalgaba ya a una más que predecible victoria. Sin darme cuenta, mi atención en ella era absoluta, quería animarla, decirle algo. Timido e impreciso, me acerqué a ella, y en un susurro solté un ánimo, mientras mi mano torpemente ocultaba mi bufanda azul.

Cuestión de física

Si la pelota entró o no entró todavía no es importante. La noche anterior había dormido poco, desvelado por un puñado de gritos sordos que llegaban desde la cocina y atormentado por el temor a que el escándalo no cesara. Si la pelota entró o no entró es cuestión de física, pero sigue sin ser importante. En la mañana una mano acarició mi pelo para despertarme y un abrazo aplacó mi temblor. Si la pelota entró o no entró es también cuestión de metafísica. Finté en el momento exacto y evité al defensor con un bote con la mano izquierda. Elevé el tiro para evitar el tapón ante la llegada de la ayuda defensiva. Si la pelota entró o no entró es cuestión de física: del ángulo del lanzamiento, la fuerza aplicada y el rozamiento. Pero también es cuestión de la metafísica del cariño, la voluntad y la confianza.